A l g u n a s   F O T O S

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El Lago y sus alrededores

El lago del Fuerte nace como respuesta al aluvión que sacude Tandil en 1951.

Es un dique regulador que embalza las aguas del arroyo del Fuerte. Fue inaugurado en 1962 por Arturo Frondizi (Pte de la Nación). El espejo de agua tiene un perímetro de 3000 metros (unas 19 has de superficie) y el murallón de hormigón armado tiene un largo de 400 m y una ancho en la base de 35 m.

Está rodeado por un frondoso parque, cuenta con un complejo de piletas con capacidad para 7.000 bañistas, terrazas de soleo, playas de estacionamiento, juegos infantiles, confitería, gran cantidad de parrillas, dos clubes náuticos, y otro de pesca.

Próximo al lago se encuentran el polideportivo municipal, el Parque Independencia y las ruinas del primer molino harinero que tuvo nuestra ciudad, fue construido por Juan Fulg, que llegó a estas tierras en 1848.

Se accede por la Av. Alvear y es ideal para prácticas naúticas sin motor. Remo, kayak, canoa, wind surf, etc.

El Géiser: un chorro de felicidad

A tono con el slogan de la nueva gestión municipal, Tandil vivió un clima de fiesta el 14 de marzo en el Lago con la puesta en marcha del surgente y los fuegos artificiales. Una innumerable cantidad de tandilenses asistieron a la fiesta. La comuna dejó su sello en una placa: "esto se hizo en la gestión Lunghi".

El lenguaje culto habla de surgente, pero la palabra "chorro" -que en este caso no tiene nada que ver con la cotidianeidad que nos afecta en materia de seguridad- ya está institucionalizada. El ya famoso "chorro de agua", que tanta resistencia tuvo de la oposición pero que al parecer terminarán aprobando casi todos, no es un sueño sino una realidad.

De todos modos tiene algo de onírico pues tiene que ver con el Tandil Soñado que pregona el municipio en esta nueva etapa. Es evidente, y no está mal que lo que se persigue no es sólo erradicar los males sino que, cada tanto, la ciudad viva un clima de fiesta.

Ayer por la tarde, con una temperatura que fue cómplice de la celebración -la caída del sol bajo los sierras fue otro condimento inigualable- miles de tandilenses asistieron a la puesta en marcha del mecanismo que en medio del Lago larga una columna de agua en forma ininterrumpida con dos intenciones según dan cuenta los entendidos en la materia: generar una atracción pero además oxigenar las aguas de un espejo sumamente vasto como para darle relatividad a esta intención.

Pero más allá de esto, la gestión logró su propósito: la adhesión plena de la gente que no fue ajena a lo que se pregonó durante toda la semana. Desde hora temprana el lugar se hizo intransitable y nunca en la historia se vio tanta gente, por ejemplo, en el murallón del dique, tanta que alguno, medio en broma y medio en serio, preguntó: ¿y si se cae?.

Por encima de pronósticos agoreros, la fiesta fue total. No hubo lugar para estacionar, el circuito que bordea el Lago fue una caravana incesante de automóviles y todas las adyacencias se colmaron de público. La gente desbordó todos los lugares con cámaras y largavistas como si se tratara del lanzamiento del Sputnik o de un Apolo. Pero era el surgente de agua, que se hizo desear.

LAS INAUGURACIONES

Todo empezó con la reinauguración del "Manantial de Gardey" que, tras ser historiado por el secretario de Desarrollo Local, Oscar Maggiori y luego por el intendente municipal Miguel Lunghi, cobró una nueva vida como paseo en un lugar estratégico en materia de atracción. Piedras blancas, agua mansa y tranquila y pasto prolijamente cortado dieron una imagen distinta a esa zona, enriquecida también por otro debut no menos feliz que fue la colocación de juegos infantiles.

Pero la emoción mayor se hizo esperar. En un escenario flotante en medio del lago, rodeado de antorchas, hubo números musicales hasta que empezó a caer la noche. Fue entonces cuando se entonó el Himno Nacional y luego se escucharon las palabras del secretario de Obras Públicas primero, Mario Civalieri, y del jefe de la comuna, Miguel Lunghi después. Pero la gente no quería palabras, quería hechos. Y el chorro salió despedido como un misil. En realidad no es nada del otro mundo, pero colmó las expectativas cuando ese incesante vuelo acuático hacia las alturas fue acompañado con fuegos artificiales, tal como ocurrió el primero de año a poco de comenzar su acción el nuevo gobierno.

Miles y miles de personas disfrutaron del espectáculo y puede decirse, sin temor a equívocos, que nunca se vio tanto público en la zona a esa hora, poco después de las ocho, ni siquiera en las calurosas tardes de verano. Las laderas del Parque Independencia también estaban inundadas, no con el chorro, sino con humanos que inteligentemente buscaron un lugar de privilegio para ver la novedad.

Así, se concretó uno de los sueños del gobierno municipal, empeñado, como es notorio, en hacer cosas que se vean masivamente. Quedará para la discusión si la plata invertida aquí tiene o no un orden prioritario pero si la estrategia perseguida era el impacto visual, se concretó con creces.

La gestión a tal punto sintió que había dado un gran paso hacia la historia que en una piedra hizo tallar que todo esto "fue en la gestión Lunghi".

Este, precavido, tiempo atrás, exhortó a su circulo íntimo activar cuestiones sociales más importantes y prioritarias "porque si no el chorro ya saben dónde va a ir a parar", dijo aunque en verdad fue más explícito al ubicar el destino preciso del agua lanzada como un torpedo e iluminada a la noche, si no se atienden las necesidades más urgentes.

El Paseo Mapuche

Con la colaboración del profesor Antonio ferrer, quien aportó la investigación histórica sobre los Mapuches, a fin de llevar adelante el nuevo emprendimiento que se ubica sobre el arroyo del Polideportivo Municipal.
El nuevo paseo se incorpora a la zona de Lago como un atractivo más.

El paseo comprende una construcción de madera que cuenta con un portal en el acceso principal y un recorrido que termina en una glorieta que vincula, a traves de un puente, el otro borde del arroyo. Poco antes de del portal se erige una gran piedra tallada que rproduce los cuatro cuadrantes que hacen alusión a los lugares de la luz, el sonido, el universo y el viento y se instaló también una leyenda explicativa sobre la llegada de lo Mapuches a Tandil, con un croquis de referencia.

Unos metros más adelante, comienza la senda que guía al paseo, constituida por un camino compuesto por un material granítico, que cumple funciones de contrafuego, control de escurrimientos, recorrido peatonal, observación de las diferentes perspectivas y relación con otros sectores, y un entorno en el que fueron plantadas especies vegetales que mejoran la estética general.

Distancia aproximada desde la Ciudad: 2 Km.
Ubicación: Av. Saavedra Lamas y Av. 0. Zarini.
Medios de Acceso: Automóvil. Motocicleta. Bicicleta.
Tipo de Recorrido Interno: Vehicular y/o Peatonal.
Recorrido Peatonal: Nivel de Dificultad Medio.

 

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