A l g u n a s   I M A G E N E S

Click para ampliar...
Fotos: Alexis H. Morales

María Ignacia (Vela), breve historia

Como en tantas otras partes del país, la historia de María Ignacia-Vela, ese pedazo de la provincia de Buenos Aires que se encuentra a 50 kilómetros del centro de Tandil, se escribió con letras sobre vías y durmientes como renglones. En sus comienzos, fue motor de progreso; hoy, el recuerdo edificado de una época de esplendor y un crecimiento que no llegó a ser.

El origen de esta población, que cuenta ahora con unos 2000 habitantes estables, se remite a los últimos años del siglo XIX, cuando sobre esos ricos campos de pastura y roca el Ferrocarril del Sud decidió instalar una estación.

Todo fue en 1885, dos años después de que el tren llegara a Tandil y mientras continuaba su prolongación hacia Bahía Blanca. El lugar elegido pertenecía a terrenos de los hermanos Felipe y Pedro Vela, que donaron el solar para esa construcción y para el tendido de vías.

El primer tren llegó el 5 de marzo de ese año y trajo consigo el progreso. Sin embargo, sólo se llamaba Vela la estación ferroviaria, ya que el nombre del pueblo que surgió después, María Ignacia, corresponde al de la madre del estanciero local Vicente Casares, que diseñó un loteo sobre terrenos linderos a los de los hermanos.

De esta manera, y en un hecho poco corriente en el país, la estación de trenes tiene un nombre y la localidad que surgió a su vera, otro. Aún hoy, todos en Tandil, por respeto a ambas denominaciones hablan de María Ignacia-Vela, aunque coloquialmente se utilice más el segundo nombre.

Las primeras viviendas

Con el tiempo, alrededor del lugar surgieron viviendas para los primeros pobladores, que, como se estilaba en esa época, estaban construidas con lo que podía aportar la tierra: barro, abono de caballo y paja.

Todo mezclado y formado como chorizos que se iban poniendo unos sobre otros, hasta generar cierta estructura. Recién unos años después, de la mano de la instalación de hornos de ladrillos, la construcción tomó solidez, y con eso comenzó a crecer el pueblo.

La principal actividad económica desde siempre fue la explotación agropecuaria, aunque por algunas épocas se sumó el trabajo en las canteras Troncoso-Varela. Los años fueron llevando a la localidad la escuela pública, el hospital, capillas, correo, juzgado de paz, hoteles, almacenes de ramos generales, herrerías y comercios variados.

Sin embargo, cuatro décadas después de su surgimiento, y tras años de cultivos primarios, la localidad no logró avanzar en la producción más elaborada de ningún tipo de materia prima, lo que sí consiguió, por ejemplo, Tandil.

Todo lo producido se trasladaba "crudo" a otros centros urbanos. De esta manera, María Ignacia-Vela, que cuenta por ejemplo con una planificación urbana similar a la de otras ciudades, no se subió al tren del progreso y, con el tiempo, el brillo de su luz comenzó a desvanecerse.

Así, por ejemplo, la industrialización de localidades vecinas hizo emigrar a los jóvenes, motor de desarrollo y crecimiento en el tiempo. La desaparición de los servicios ferroviarios regulares, hace unos 20 años, hizo el resto.

De todas maneras, como no todos son olvidos, el pueblo cuenta desde hace décadas con su Fiesta anual de la Serenata, que se realiza a principios de año, en la que la comunidad se funde en cantos y guitarreadas, mientras se aguarda la llegada del tren, que, ahora, sólo corre para la ocasión.

Hoy María Ignacia-Vela presenta un ambiente bucólico con un pequeño centro urbano con todos los servicios públicos, un arbolado balneario, tranquilos paseos y el deseo latente de muchos de sus habitantes de avanzar en un proyecto en el que fracasaron sus antecesores, allá por 1910, 1925 y 1945: la autonomía, para transformarse en un partido bonaerense, con tierras de Tandil y Benito Juárez.

• Ficha técnica
Nombre: María Ignacia-Vela
Ubicación: a 500 km de la Capital Federal y 50 km de Tandil, desde donde se accede por la ruta 74.
Población: 2000 habitantes.
Santo patrono: Nuestra Señora del Rosario.
Fiesta popular: Fiesta de la Serenata, que se celebra en enero.

© 1999-2008, CD Soft. Tandil. Buenos Aires. Argentina. Registro en trámite. | www.cybertandil.com.ar